El Museo del Área Fundacional de Mendoza, el entorno de las 25 manzanas originarias, las ruinas de la Iglesia de San Francisco y la plaza Pedro del Castillo conforman la denominada Área Fundacional de la ciudad, uno de los puntos más atractivos e interesantes para el turismo en Mendoza capital.
El Área Fundacional de la capital cuyana respira historia viva, y sumerge al visitante en un viaje al pasado. Muy cerca del centro actual y de los principales hoteles de Mendoza, el museo alberga en su interior las ruinas del Cabildo de la ciudad, que data del año 1749, del antiguo Matadero, de 1877, y de la primitiva fuente municipal de agua, en su cámara subterránea. Se exhiben allí hallazgos arqueológicos encontrados durante los trabajos de excavación realizados en terrenos del antiguo cabildo entre 1989 y 1991, así como también documentos y fotografías de alto valor histórico. Pero aunque todo lo exhibido allí sea muy antiguo, el edificio del museo, sumamente moderno en contraste, data apenas del año 1992. Y completa su interesante propuesta con dioramas y maquetas que recrean los acontecimientos más trascendentes de la historia de Mendoza, como el célebre terremoto de 1861 o la fundación misma de la ciudad.
El museo abre sus puertas de martes a domingo en amplios horarios y la entrada resulta sumamente económica, condiciones que lo convierten en una opción ideal durante los días de vacaciones en Mendoza. Cuenta también con un servicio de visitas guiadas. Se recomienda, tras recorrer el museo completo, adentrarse en la cámara subterránea, testimonio vivo del primer acueducto que proveía a la ciudad con agua de los manantiales del Challao, 12 Km. al oeste de Mendoza capital. En la cámara subterránea pueden apreciarse también hornillos y otras huellas de la presencia de la cultura huarpe en suelo mendocino. Algunas, de más de 2000 años de antigüedad.
Muy cerca de allí, y a pasos de los principales alojamientos de Mendoza, las ruinas de la Iglesia de San Francisco reciben a los visitantes tal como son desde que el citado terremoto derrumbara el edificio a cargo de la Compañía de Jesús. Construida por los jesuitas entre los años 1716 y 1731, la iglesia pasó a manos de la orden Franciscana tras la expulsión de la Compañía de Jesús en el año 1767. La entrada a este monumento histórico es libre y gratuita.